Prepárame, Endocrina y acicala mi persona Acidez, Bañame en flores que cortes en jardines de la abuela que te quiso Quémame, Lavame la cara con el té con el que tu madre te curó el corazón roto Rojo Dame el calor de tu padre y arrancame la ausencia Entrégame todo lo que jamás quisiste ser Que yo me lo trago con dulce de leche Y que los alfileres me astillen por dentro, igual, ojo carmesí crecí sabiendo lo que es el amor Del que rompe, corroe, destruye y del que espera, el que es promesa futura Y no quedan quejas Tan solo un lago rojo de sal marcado en mi pecho que entiende de dysanias de anhedonias e indulgencias ámame hasta volverme uno contigo, que no quede rastro de mi cuerpo, que no quede nada para contemplar en silencio la erupción del volcán